Silvia Congost, psicóloga: “Una de las señales de baja autoestima es dudar de todo, barajar todas las opciones y nunca decidir por miedo a equivocarse”

Dudas constantes, inseguridad y no querer hablar no son solo detalles de una persona tímida o prudente. Detrás de estos rasgos podemos encontrar a una persona que nos está boicoteando y no nos deja avanzar: nosotros mismos.

La autoestima es necesaria para tener un equilibrio mental. Ni mucha ni poca. En su justa medida, la autoestima nos ayuda a querernos y a tratarnos bien, sin provocar un egoísmo exacerbado, que tampoco sería lo recomendable.

A veces la autoestima flojea y no lo sabemos ver. “Son esas personas especialmente inseguras, que siempre están dudando de las decisiones”, apuntaba la psicóloga Silvia Congost.

chica sonríe en marco“>

Es importante querernos porque la baja autoestima frena nuestras metas.

iStock

Por qué es importante la autoestima

Preguntarte por tu autoestima es preguntarte “¿cuán valioso me siento?” o “¿cuánto valor me doy a mí mismo?”, apunta Congost.

Si eres una persona que te sientes poco valiosa, cada decisión o cada opinión que puedas dar la vas a vivir como un examen.

Y la vida no se trata de eso. Somos seres sociales y no podemos permitir que nos veamos a nosotros mismos como innecesarios o como menos que otros. Precisamente porque en el mundo también hay personas con el ego muy extremado y que son peligrosas. Esas personas miran desde arriba y ven a los demás como seres a los que se puede pisar o ignorar.

Ante estos depredadores, están las personas que tienen un cerebro bien amueblado, con la autoestima alta, y que van a saber poner freno. Pero las personas que pasan por un bache de confianza van a ser víctimas propiciatorias. ¿Eres tú una de ellas?

Cinco señales de baja autoestima

La psicóloga Congost lleva años describiendo y analizando esta especie de niebla personal que nos frena y nos provoca indecisión crónica. En el programa Saber Vivir precisamente daba algunas pistas para saber si sufrimos baja autoestima:

1. Tienes dudas de todo

“Hay personas que cuando tienen que tomar una decisión lo pasan fatal, porque están barajando todas las opciones y nunca deciden por miedo a equivocarse”, explicaba la psicóloga.

2. Te cuesta decir que no

Hacer cosas que no deseas por no crear mal ambiente y sufrirlas en silencio es otro indicio. Como lo es permanecer demasiado tiempo en una relación que es tóxica.

3. Temes hacer el ridículo

 Todos podemos tener esa sensación. En este caso estamos hablando de un extremo que te impide comportarte con normalidad.

“Nos puede pasar que estemos en un entorno social, hablando con amigos o con colegas, y que nos cueste mucho dar nuestra opinión -ejemplificaba la psicóloga Congost-. Siempre por miedo a la valoración negativa que pueden hacernos los otros.

También nos puede costar opinar por miedo a pensar que no somos suficiente o que no estamos a la altura. Otros motivos aun más obvios de baja autoestima.

4. Crees que todo lo haces mal

Infravalorarnos contantemente. Hablarnos mal a nosotros mismos. Por ejemplo, decirnos “soy un desastre”, en lugar de decir “he cometido un fallo, ya lo haré mejor”.

5. “No creer que nos merecemos que nos pase algo bueno”

Apunta también la psicóloga. Ese autojustificarnos que no somos dignos de premio y aceptar todo como justo castigo.

Cómo recuperar la autoestima

La autoestima no se vende en pastillas. Necesitas un autoanálisis para devolverte la confianza. En ocasiones es importante recurrir a un apoyo. El entorno es básico. Nos hemos de rodear de gente positiva y que nos aprecie que nos ayude a devolvernos la seguridad.

Un entorno competitivo y negativo no hará sino hundirnos aún más. Por eso, también puede ser interesante plantearnos ir a un psicólogo para que nos de asesoramiento profesional.

Congost insiste mucho en un cambio de perspectiva: dejar de buscar la certeza imposible y volver a ti. “Tenemos que darnos cuenta de que, si haces todo lo que te dicen, sigues dándole poder a la otra persona. Lo que tienes que hacer es cambiar la mirada y dirigirla hacia ti”, recomendaba.

Consejos para cambiar

Sin necesidad de una terapia de apoyo, ya puedes hacer ejercicios de autoconfianza. Hay trucos para aparentar mayor seguridad. Y aquí tienes algunos consejos prácticos para empezar a cambiar:

  • Pon límite a tu tiempo de elección. Por ejemplo, oblígate a decidir en 15 minutos. El objetivo no es encontrar la mejor opción ideal, sino evitar la duda constante.
  • Cambia la pregunta. En vez de decirte “¿y si me equivoco?” prueba con “qué haría si confiara un poco más en mí?”.
  • Practica la equivocación. La autoestima se fortalece cuando compruebas, en la vida real, que un error no te define: “me puedo equivocar y estar bien”. Convierte el fallo en una lección.

En la vida hay decisiones reversibles e irreversibles. Decidir en un restaurante o un plan de fin de semana no son tan importantes. Empieza a decidir estos temas para coger confianza.

Read More

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here