A medida que los fabricantes van avanzando en sus coches eléctricos, la autonomía de estas también aumenta. La última en revolucionar al sector ha sido Geely, la matriz de Volvo, que está cerca de hacer pública su tecnología de baterías capaz de alcanzar los 1.000 km de autonomía.
De la larga lista de problemas que tenían los coches eléctricos cuando empezaron a venderse, poco a poco han ido mejorando para, si no eliminarlos, al menos sí hacerlos más leves.
Los precios cada vez van siendo más asequibles, las velocidades de recarga son más rápidas y, sobre todo, las autonomías que presentan se asemejan a las de coches térmicos.
Este era uno de los principales escollos que existían para plantear un cero emisiones como coche único familiar. Hasta ahora. Cada vez más marcas han conseguido dar con la tecla exacta para aumentar su rango de acción.
Geely se suma a la carrera de BYD y CATL
Está claro que para este 2026, la industria automovilística china nos tiene preparadas grandes sorpresas. Y no hablamos de la conducción autónoma, sino de las baterías de estado sólido, uno de los mayores avances en materia de autonomía.
Y, más en detalle, la verdadera revolución va a estar en las autonomías superiores a los 1.000 kilómetros, cargas ultrarrápidas más seguras, una mayor vida útil…
El último en sumarse a esta carrera es Geely, matriz de marcas como Volvo, Lynk&Co, Zeekr o Polestar. Este gigante asiático ha confirmado que terminará el montaje completo de su primer paquete de baterías con electrolito sólido este mismo año y pasará de forma inmediata a su instalación y validación en vehículos.
Por el momento se sabe que esta batería alcanzará los 400 Wh/kg, una cifra en la línea de lo que han ido compartiendo otras compañías chinas.
Aunque Geely no ha proporcionado muchos más datos sobre esta apuesta, ya que no ha revelado para qué plataformas, modelos o marcas va a ir ese primer lote de baterías sólidas.
Sin embargo, esta noticia se celebra en Europa, sobre todo, teniendo en cuenta que Volvo es una de sus marcas más potentes. De esta manera, los suecos podrían ser de los primeros en Europa en montar una batería de estado sólido.
A pesar de que Geely no es muy conocida por el desarrollo de baterías para los coches eléctricos, de hecho, no hay rastro de ellos en el Top 10 de principales fabricantes de baterías, sí que el grupo ha estado implicado en el desarrollo de esta tecnología.
Lo ha hecho de forma interna desde mediados de la década de 2010, recurriendo a empresas conjuntas y centros de I D, e incluso compartiendo patentes de seguridad de baterías con otros fabricantes.
De hecho, en 2025 se consolidaron todos sus proyectos bajo una única entidad, llamada Zhejiang Jiyao Tongxing Energy Technology.
Pero Geely no solo está trabajando en sus baterías de estado sólido, también lo está haciendo en confeccionar su propia batería LFP y en otras soluciones que aporten una mayor densidad energética.
Mientras se desvela los planes y tiempos de Geely, hay otras marcas que sí van a pasar a pruebas reales en carretera con baterías de estado sólido entre este 2026 y el próximo 2027. Entre ellas destacan nombres como Dongfeng, Chery, FAW, Sunwoda o Qingtao (SAIC).
Por su parte, dos grandes fabricantes mundiales, CATL y BYD, siguen en su misión con las baterías en estado sólido, pero de una forma más discreta y enfriando de alguna manera las enormes expectativas que se están generando recientemente en torno a esta tecnología.


