1 A CÓRNERS Y A FERMÍN. Tenían que correr porque si no se ‘congelaban’ las piernas en el Eden Arena de Praga. Calentamiento subido de revoluciones para entrar al partido con energía y, así, poder centrarse sólo en el juego y en las instrucciones colectivas e individuales. El Barça con ritmo de competición -Liga, Copa y Supercopa-, el Slavia con partidos amistosos antes de reanudar el campeonato de liga nacional. No se notó en este primer acto.
Y nada más ponerse en marcha el encuentro, en el apartado táctico, sorpresa: los de Jindrich Trpisovsky con un 4-4-2 valiente con pelota y solidarios presionando en campo blaugrana. Los de Flick querían gobernar el partido pero tuvieron que defender casi veintitrés primeros minutos. La diferencia de calidad, a favor del once azulgrana, contrarrestada por los de Stanek, el guardameta local.
Y en la cuenta de resultados, dos córners mal defendidos, en el 1-0 y en el 2-2, pero con dos grandes respuestas de Fermín.
Lo colectivo de la estrategia exitosa en el Slavia frente a las inspiraciones rematadoras de una individualidad. Al descanso con los de Flick, enrabietados por haber remontado y haber empatado casi en el cuarenta y cinco.
2 PEDRI SE LESIONÓ PERO OLMO TIRÓ DEL CARRO. En esta segunda parte la peor noticia fue la lesión del exquisito mediocampista blaugrana. Ante de esa fastidiosa noticia, el Barça fue distinto al del arranque de partido.
Con más ritmo y metido en campo del Slavia, los duelos que ganaron Zima, Holes, Chaloupek o Moses pasaron a ser del F.C.Barcelona. Con De Jong más agresivo y Eric García espectacular, el equipo se calentó para disgusto de Chory, el goleador Kusej y de los jugadores que les acompañaron en el vibrante inicio de encuentro.
Cortada la línea ofensiva local, las acciones elaboradas por los de Flick por fin llegaban al área de Stanek con más asiduidad. Olía a remontada otra vez y cuando Dani Olmo tuvo que sustituir a Pedri, llegó el derechazo perfecto a la escuadra. Sin rosca, potente y de abajo hacia arriba. Técnicamente, sublime para gran disgusto del meta checo.
Era el 2-3 y ahí vimos que aunque quiso seguir respondiendo el Slavia de Trpisovsky, el Barça estaba más entero y con más superioridad tanto por dentro como por fuera.
3 LA ELASTICIDAD PARA LLEGAR ALLÍ. Cuando el Barça defendió mejor fue cuando estaba en bloque. Las líneas cohesionadas y marcando de atrás hacia delante. Era importante, psicológicamente, no volver a la ‘película’ del empate con otro córner en contra y eso, también se arregló aunque a mí, me gusta ver a Lewandowski defendiendo el primer poste y no más atrás.
Y precisamente el súper goleador polaco fue el encargado de cerrar la cuenta gracias a su gran elasticidad. Centro muy tocado de Raphinha – ayer Flick le buscó acomodo en la izquierda, en la derecha y por dentro cuando el brasileño intercambiaba posición-, control alejado de su cuerpo y cuando menos lo esperaban en el Eden Arena, Stanek en concreto, ¡zas!, salta y llega con su zurda para por el definitivo 2-4.
Tiene una edad pero físicamente está de diez además de seguir su idilio con los goles.
Victoria balsámica en Praga para dejar una última jornada, frente al Copenhague, en la que ganar y meter goles puede significar acabar entre los ocho primeros o no. Desde ya, somos ambiciosos y positivos.


