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En muchas facetas de la vida 2 2 no son cuatro. Y en la poltica, tampoco. Por eso, las cuentas del Gobierno han ido mutando a medida que avanzaba la legislatura. Del solamente hay una mayora parlamentaria posible, una mayora progresista liderada por el PSOE al no tenemos grandes mayoras, s hay grandes resultados para la mayora social de nuestro pas. Por el camino, la operacin matemtica ha perdido dgitos, diputados que se han quedado por el camino en su apoyo al Gobierno. Porque como reconocen ministros, no hay una mayora progresista en el Congreso. Y eso lo condiciona todo, sobre todo a la hora de aprobar medidas socioeconmicas, como las que tienen que ver con la vivienda, con la moratoria de la prohibicin de los desahucios.
PNV, Junts o Coalicin Canaria exigen a La Moncloa ms ayudas y proteccin para los pequeos propietarios, mientras que las formaciones de izquierda –Bildu, ERC, Podemos, BNG– no quieren gesto para los caseros y s volcar todos los esfuerzos en los inquilinos vulnerables. En este equilibrio se mueve el Gobierno, que lleva das negociando con los grupos del Congreso, segn confirmaron fuentes parlamentarias a este diario, para tratar de aprobar en la Cmara Baja la subida de las pensiones y tambin la moratoria de los desahucios. Estas medidas, incluidas todas juntas en un decreto mnibus, fueron tumbadas la semana pasada por el rechazo de PP, Vox y Junts.
Las negociaciones se han intensificado en estas ltimas horas y, de hecho, seguan vivas a ltima hora del lunes, con previsin de prolongarse hasta los primeros compases del martes. La intencin de La Moncloa era poder llevar el asunto este mismo martes al Consejo de Ministros. Estamos trabajando para garantizar la subida de las pensiones lo antes posible, constataban este lunes fuentes del Gobierno.
Tanto desde los grupos como desde el Ejecutivo trasladaban que el plan A era volver a aprobar todas las medidas del escudo social, es decir el mismo decreto mnibus que se rechaz, pero con alguna variacin que, por ejemplo, exima a aquellos pequeos propietarios que tengan una nica vivienda en alquiler de asumir la carga de ofrecer una alternativa habitacional a personas en situacin de vulnerabilidad.
Pero ante la dificultad de poner de acuerdo a todos sus socios, con sensibilidades polticas y econmicas distintas, el Gobierno ha trabajado un plan B, que pasara por separar la revalorizacin de las pensiones y la prohibicin de desahucios en decretos distintos -al menos dos-, a fin de asegurarse que se apruebe la subida general del 2,7% para ms de 10 millones de pensionistas. Seran, al menos, dos decretos distintos: pensiones y otras medidas que no sean problemticas; y otro con las medidas centradas en vivienda como la moratoria a la prohibicin de los desahucios, donde a ltima hora de ayer se buscaba un acuerdo con los socios. Se ha negociado sobre el qu y el cmo, constatan a EL MUNDO fuentes conocedoras de las negociaciones, que apuntaban que todo puede terminar decidindose a ltima hora.
Cabe recordar que Junts, y tambin el PP, pidieron al Gobierno que llevase un decreto slo con la revalorizacin de las pensiones y se lo aprobaran. Los independentistas catalanes califican de chantaje la posicin del Gobierno de querer aprobar un decreto con distintas derivadas socioeconmicas: prohibicin de los desahucios; ayudas a las vctimas de la dana; la jubilacin anticipada de bomberos; incentivos a la compra de coches elctricos; la congelacin de las cotizaciones de autnomos o las entregas a cuentas para las comunidades y entidades locales, entre otras.
La clave en esta ecuacin podra tenerla el PNV. Ante la falta de negociacin, segn dicen las partes, entre Moncloa y Junts, en el Gobierno buscan un texto que goce de la aprobacin de los nacionalistas vascos, pues consideran que tambin podra ser bien visto por los de Carles Puigdemont. Una redaccin que asegure mecanismos que ofrezcan ms garantas a los propietarios por impago de alquiler y que las ayudas lleguen de manera efectiva. No se pueden equiparar a los pequeos propietarios con los grandes tenedores o los fondos buitres. Es necesario proteger tambin a los propietarios que en ocasiones se convierten en vulnerables al asumir la carga del impago que les impone el Estado, advirtieron desde el PNV.
Snchez, junto a su ncleo duro –Montero y Bolaos negocian con los grupos- tiene la ltima palabra de cmo se procede.


