
Es muy probable que a lo largo de los últimos meses muchos hayáis echado mano de alguno de los múltiples asistentes de inteligencia artificial disponibles ahora. Un claro ejemplo de todo ello lo encontramos en ChatGPT de OpenAI, que quizás sea una de las propuestas más conocidas y usadas.
Utilizamos estas plataformas online para realizar todo tipo de consultas, generar contenidos de forma automática, incluyendo fotos o vídeos, pedir consejo, e incluso para charlar amigablemente. Pero una de las mayores quejas por parte de muchos de los usuarios habituales de la IA, es todo aquello relacionado con la privacidad. Por tanto, en estas mismas líneas os vamos a hablar de un proyecto personal desarrollado por un entusiasta de la tecnología llamado Simone Marzulli.
En concreto, nos referimos a un asistente de IA personalizado y propio al que ha llamado Max Headbox y que os describiremos a continuación por si os queréis embarcar en algo similar. Además, es algo que podemos llevar a cabo cualquiera de nosotros de manera sencilla, aunque necesitamos ciertos conocimientos técnicos, y por un coste bastante reducido. De ahí que a continuación os vamos a hablar de los componentes básicos que vais a necesitar para llevar a cabo todo el proceso de desarrollo.
Componentes imprescindibles para el asistente de IA casero
Para empezar os diremos que el asistente como tal se basa en una mini placa Raspberry Pi 5. Seguro que muchos de vosotros conocéis estos componentes que se pueden utilizar para múltiples proyectos y que ha ido creciendo con el paso de los años. Así, Marzulli ha creado su propio asistente de inteligencia artificial que funciona de forma autónoma en una Raspberry Pi 5. Además, una de sus principales características y que gustará a muchos, es que funciona de forma totalmente local.
Toda la información se trata dentro del propio equipo sin tener que compartir nada ni enviar datos a servidores externos. Así, se han utilizado modelos de lenguaje inteligente abiertos, todo ello directamente en la placa mencionada. Para que os hagáis una idea más exacta del software empleado, utiliza Qwen3 1.7b para el apartado agente del conjunto. Esta es la parte que toma decisiones y realiza las correspondientes tareas.
Por otro lado, instaló Gemma3 1b para que se encargue del apartado conversacional, todo ello para obtener respuestas naturales y emocionales. A nivel hardware, externamente este desarrollador ha empleado una carcasa con pantalla, y por supuesto, con su correspondiente sistema de ventilación. Y no solo eso, ya que para interactuar de la mejor manera con este asistente inteligente, la pantalla táctil montada integra un rostro animado que da mayor espectacularidad al proyecto. Este no es más que un emoji animado de Microsoft Fluent.
Al mismo tiempo, otras soluciones software imprescindibles que tendríamos que instalar son Ruby 3.3.0, Node 22, Python 3 y Ollama. Una vez montado en su totalidad, el asistente de IA está capacitado para reconocer comandos de voz. Eso sí, para esto, tal y como nos cuenta su creador, utiliza Vosk API para detectar las palabras clave, además de faster-whisper que ayuda a transcribir lo que el usuario dice al propio asistente.
Para terminar os diremos que más adelante podremos instalar herramientas software adicionales a Max Headbox en forma de módulos JavaScript para llevar a cabo múltiples tareas en el futuro.
Preguntas frecuentes sobre Max HeadBox
¿Qué es Max Headbox?
Es el nombre de un proyecto para construir un asistente de inteligencia artificial personal que funciona de manera local sobre una mini placa Raspberry Pi 5.
¿Por qué un asistente local es mejor para la privacidad?
Al funcionar de forma local, todo el procesamiento de datos y las conversaciones ocurren dentro del dispositivo. No se envía ninguna información a servidores externos de empresas.
¿Este asistente puede entender comandos de voz?
Sí, el proyecto integra la API de Vosk para la detección de palabras clave y la herramienta faster-whisper para transcribir los comandos de voz del usuario.


