Indra evalúa seriamente los históricos Talleres Barros de Langreo (Asturias) de Duro Felguera, para instalar una segunda fábrica dedicada a vehículos blindados y sistemas terrestres de defensa, consolidando la región como el epicentro neurálgico de su producción nacional en este segmento estratégico.
La multinacional tecnológica, que ya adquirió por 3,6 millones de euros el cercano Tallerón de Duro Felguera en julio de 2025 para transformarlo en centro de montaje de carros de combate y sistemas avanzados, contempla las instalaciones de Barros –disponibles desde el cierre de actividades de Duro Felguera en 2024– como complemento perfecto para escalar capacidad productiva ante el aluvión de contratos multimillonarios del Ejército español y pedidos de exportación para la OTAN.
Existe confirmación de visitas técnicas recientes de equipos directivos de Indra, con foco en adaptar las naves para el montaje de vehículos 8×8 VCR Dragon (pedido de 348 unidades por 2.000 millones de euros), sistemas de contrabatería y radares antidrones, en un movimiento que podría generar 200-300 empleos directos nuevos y revitalizar una cuenca minera golpeada por el paro industrial del 18%.
De legado siderúrgico a potencia de defensa 4.0: las ventajas de Barros para Indra
Los Talleres Barros, emblema centenario de la industria pesada asturiana con más de un siglo de trayectoria en fabricación naval y siderúrgica, disponen de naves de gran tonelaje, grúas de capacidad superior a las 100 toneladas y conexiones ferroviarias directas al puerto de Gijón, características ideales para la producción de vehículos blindados VCR 8×8 Dragon, Piranha o MRAP, así como para ensamblaje de simuladores avanzados y sistemas electrónicos integrados.
Langreo, corazón histórico de la minería hullera con un paro juvenil del 35%, se posicionaría como polo industrial dual: el Tallerón, operativo en el primer semestre de 2026 tras absorber 156 empleos de Duro Felguera, se centraría en montaje de prototipos y pequeñas series, mientras Barros asumiría la producción en serie a gran escala con 200-300 puestos cualificados en mecatrónica, soldadura TIG de alta precisión, composites aeronáuticos y electrónica embebida.
Indra, que facturó 1.200 millones de euros en Defensa durante 2025 con un crecimiento del 20%, identifica Asturias como enclave clave por su ecosistema tecnológico cualificado
Además, cuenta con el respaldo financiero del Gobierno regional mediante préstamos ICO de 60 millones de euros y ayudas directas de 20 millones. José Antonio de Los Mozos, CEO de Indra, lo resumió recientemente: “Asturias se convertirá en el corazón industrial de los sistemas terrestres españoles”, alineado con el Plan Estratégico 35/75 que exige el 70% de producción nacional en defensa terrestre.
Por su parte, Navantia invierte en fragatas F-110, el Centro de Tecnologías de la Manufactura (CTM) en materiales compuestos, y la Universidad de Oviedo en ingeniería avanzada
Los sindicatos afectados directamente como CCOO de Industria Asturias celebran la “reconversión cualificada” que aprovecha el legado industrial asturiano, mientras el Gobierno de Adrián Barbón (FSA-PSOE) cuantifica un retorno de 5 euros por euro invertido vía impuestos y consumo local.
Sin embargo, surgen críticas por la dependencia en materia de defensa –que podría acaparar el 50% del PIB de Langreo–, en un contexto donde contratos OTAN/NATO representan el 40% del backlog de Indra (2.500 millones de euros).


